miércoles, 29 de julio de 2009

Un día se canso de su pueblo y desapareció.


(...)


Tres años, nueve meses, veintisiete días, cinco horas, treintaytres minutos después, volvió y nadie lo noto.Comprobar ortografía

lunes, 20 de julio de 2009

"Me atraen las acciones y las frases que se repiten. Estábamos buscando un pretexto para una acción repetitiva. Cuando Silberman nos contó lo que acababa de ocurrirle. Invitó a varias personas a cenar en su casa, un martes por ejemplo, olvidó hablar de ello a su mujer y olvidó que ese mismo martes tenía una cena fuera de su casa. Los invitados llegaron hacia las nueve, cargados de flores. Silberman no estaba. Encontraron a su mujer en bata, ignorante de todo, y disponiéndose a meterse en la cama.
(...) Está escena se convirtió en la primera de El discreto encanto...No había más que proseguirla, imaginar diversas situaciones en las que, sin forzar demasiado la verosimilitud, un grupo de amigos intenta cenar juntos sin conseguirlo..."





(L.B.)

jueves, 9 de julio de 2009


"...En la primera escena de Un perro andaluz, un joven español llamado Luis Buñuel fuma serenamente un cigarrillo y casa filo a una navaja contra una correa. Observa el cielo nocturno. Una nube pasajera bisecta la luna. Buñuel separa con los dedos los párpados de una mujer que nos está mirando y mirando cómo la miramos. Buñuel acerca la navaja al ojo abierto y lo rasga de un solo tajo. La visión se derrama. Las visiones se contagian..."

jueves, 2 de julio de 2009

Una boca
Al abrirse, sale una lengua
La lengua se rompe
Ahora es un reloj pulcera
Miro la hora, y adentro
Veo dos axolotes en lugar de agujas
Están nadando
Se miran
Se besan
Se acarician
Nadan
El reloj se parte
Caen al suelo
Otro beso
Crecen
Son como yo
Me conocen
Me abrazan
Caminamos un poco
Sus colas me pegan en las piernas
Me hablan
Me miran
Se miran
Se hablan
Me miran
Sonríen
Me comen...

miércoles, 1 de julio de 2009

*Mujer que intento asesinarme en reiteradas oportunidades posando una almohada sobre mi cara, presionando con fuerza, tapando mis vías respiratorias y en algunas oportunidades hasta lograr la falta de aire en mi cerebro.


Consecuencia: Yo.