Gracias a ellas, no se sentía tan solitario en la vida.
Caminaba por la calle y sentía olores nauseabundos.
En los colectivos lo mismo.
En los espacios verdes, podía sentirse libre.
Pero no los veía verde.
Siempre tenía algo de que quejarse.
Los coches pasaban a su lado a toda velocidad.
La gente en la calle se lo llevaba por delante.
A nadie parecía importarle su existencia.
A él no parecía importarle.
Manchas azules rodeaban su cuarto.
tu novia dijo:
ResponderEliminarse siente solo, tenemos que darle amor. invitalo mañana a la tarde a dormir la siesta con nosotros